Todos nuestros años juntos ya no significan nada para mí. Ojalá que tengas suerte. No tuviste tiempo de mirar, de pensar en que me estabas alejando de ti. Estabas demasiado sumido en tus vanidades, en tus pensamientos, y olvidaste que formamos un equipo, que teníamos un compromiso , y era estar el uno para el otro en las buenas y en las malas. Pasase lo que pasase. Para mí tampoco fue fácil. Aunque ahora lo veas así, pasé meses a tu lado viendo cómo no me escuchabas, cómo pasabas de mí y de mis sentimientos. Demasiado embobado por tu propia imagen y tu ilusión de una vida perfecta, sin decirme nada me di cuenta que no era la mujer que querías para construir tu cuento de fantasías. Dirían que eso le pasa más a las mujeres, pero tú eras un chico especial, sí que lo eras. Y lo eres aún. Aún sumida en este rol de acompañante silenciosa, me quedé junto a ti. Al principio callada, solo esperando que no me dejaras. Me sentía atada a ti, en...
Pureza para el alma